El ser humano, siempre ha compartido la Tierra con los animales, y con el paso del tiempo fue aprendiendo a convivir con ellos, al grado de que logró domesticar a algunos de ellos para satisfacer sus necesidades básicas o para tenerlos como compañía; aprendió a convivir y a compartir su hogar con especies que cumplen con todos los requisitos para ser excelentes amigos y que si se encuentran en buenas condiciones, se les proporciona alimento y cariño, y no representan peligro para el hombre.
Sin embargo, el hombre también ha querido convivir con especies silvestres como loros, monos, camellos, etc., ignorando el daño que se les hace a estos animales al comprarlos y tenerlos en casa como mascotas, situación que también representa un peligro para el hombre.
Un aspecto alarmante es que cada vez que se extrae un animal silvestre de su hábitat natural, estamos infligiendo un daño en el equilibrio ecológico. Otro punto importante es que, cada individuo es un eslabón en el equilibrio de su ecosistema, y cada vez que se extrae un eslabón se lesiona la cadena sin más remedio.
Claro ejemplo de todo esto, se expone en la película "RIO", una película animada, que nos muestra cómo puede afectar el tener en nuestro hogar a un animal salvaje.
Al tener un animal salvaje como mascota no solo se afecta su ecosistema, o se pone en riesgo a una persona, sino que también se fomenta el tráfico y maltrato de animales. Esto es considerado como un delito, ya que está prohibido comercializar con muchas de estas especies protegidas por la legislación local o internacional, ya que se encuentran amenazadas de extinción y pueden ser potencialmente peligrosos para la persona que los adquirió y su entorno.
Nosotros podemos ayudar a evitar todos estos problemas no comprando animales exóticos o salvajes, en tianguis, ferias y mercados.
Respetemos a la naturaleza.

Esta bien chicles tu blog amiga!!! y bien interesante la vrd.
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